jueves, 3 de marzo de 2016

Gloria in excelsis Paulus...


Lo admito, no me resisto a escribir sobre el proceso de investidura. Me negaba a hacerlo tras un hermoso periodo en el que he tenido ocasión de tomar cierta distancia física, cultural y mediática durante tres semanas para volver a la cruda realidad

Los nuevos doctores de la moderna y sin embargo rancia política, agitan sus recetas tomando a la opinión pública como a esos pobres iletrados aduciendo a máximos programáticos, cambios en las leyes para elegir al Jefe del Ejecutivo. Y es aquí, en la básica diferencia entre el Ejecutivo y el Legislativo (separación de poderes básica desde Secundaria). Se forma Gobierno, un gobierno minoritario que en el Congreso tiene que pactar todas, absolutamente todas, las Leyes. Y eso no lo cambia que Gobierne Pedro Sánchez con el apoyo expreso o la abstención de unos o de otros.
Mientras, lo que tenemos es a Rajoy, que se autoregaló un mes de legislatura retrasando las elecciones pasadas un mes, se autoregaló un mes de vacaciones dando plantón al Jefe del Estado (el rey, para que nos entendamos) y al que ahora le entra prisa para votar votando junto con Podemos en la mesa del Congreso… y ahora con las negociaciones y si hay nuevas elecciones la falta de acuerdo le regala hasta 7 meses de vacaciones,  gobierno en funciones y puros en la Moncloa.

No es casual el pataleo ni la puesta en escena sobre la visibilidad parlamentaria, la ubicación en el hemiciclo, el presentismo permanente y la presunta intención de formar gobierno tras una rueda de prensa con sus ministrables, elegidos democráticamente en el círculo del Sr. P. I. Turrión. En su círculo de colaboradores, claro. No es casual porque, el tiempo dirá si me equivoco, lo que se pretende son unas nuevas elecciones que presuntamente mejoren sus resultados. Y digo presuntamente porque visto el espectáculo del pataleo, la vehemencia y las malas formas uno se pregunta si es contagioso y si hay vacuna porque los casos se repiten. En ese momento cuando uno recuerda a los buenos socialistas, abnegados, sacrificados, acosados por el terrorismo, por la dictadura y hacedores del bien común, en el trabajo diario y en el respeto al resto de ideologías, para que les lapiden en la plaza pública con cualquier excusa, hasta la del terrorismo. Y en esto, los nuevos viejunos, no se han estrenado con el mejor pie en el hemiciclo.

Pero la gobernabilidad de un país (o de varios en uno, elija a su gusto) esto es algo más serio que soportar los egos de la laicísima trinidad, Pablo Padre, Errejón hijo, y Monedero espíritu santo (que aparece y desaparece) y tener una Jefatura del Estado inoperante (porque la Constitución monárquica así lo dice, ojo). Los egos se defienden mejor en con una República parlamentaria. Votar al Presidente del país en una doble vuelta, y el parlamento en sus correspondientes elecciones.  El PP y su candidato avestruz han conseguido, y esto ya lo dije, poner en evidencia a la Monarquía y su función representativa en un Estado moderno, simplemente haciendo Mariano lo único que no es capaz de hacer mal,  que es cuando no hace nada. Mariano republicano por omisión, quién nos lo hubiera dicho.

Los pactos de investidura no se han inventado ayer, que se lo pregunten a cualquiera que en Ayuntamientos, y Parlamentos Autonómicos con diversidad de formaciones han pactado desde la nueva etapa democrática de la que disfrutamos desde la muerte de Franco. Hoy llega una ocasión, más atípica de lo habitual en lo que al Gobierno de España se refiere, y comenzamos a inventar la Democracia con postureos, mantras desafinados, recaditos televisivos y tuiteros y mas líneas rojas que en todas las zonas de OTA de Bilbao, Donostia y Vitoria-Gasteiz juntas. 

Y es que el parlamento no se salva de la aritmética, Pedro Sánchez no fue mi candidato en las primarias, pero su trabajo ha demostrado y convencido a muchos y superado en breve tiempo las expectativas . Ya sabemos que la política es ingrata, pero la ingratitud de los egos puede devolver a los ciudadanos a las urnas y, el voto del cabreo, se puede transformar en una amarga abstención, en los mínimos cambios en los resultados (tranquilos, volverán a salir 350 diputados aunque os quedéis en casa) y en una nueva dosis de aceite de ricino para la sociedad, que purgará de invierno a verano el egoísmo de algunos.

Lo que sí se va a conseguir es hastiar a las personas de a pie de la situación, pero esto no solamente es mérito del plantel político, sino de los voceros mediáticos que repiten los cálculos posibilistas e imposibilistas. Si ya es difícil mantener la atención mediática sobre el proceso, la saturación de tertulianos, opinadores, y saltimbanquis profesionales de inefable y variada caspta, pueden convertir el televisor en una diana o mejor aún, en un estiloso objeto decorativo.  Hacedme caso, sustituidlo por un lienzo, un retablo, una litografía, o mejor, un mapamundi para ver lo insgnificante de nuestro ser, y dad gracias a que la tortura no dure mucho.

Y recordad, en maitines, laudes, prima, tercia, La Sexta, nona, vísperas, y completas, iniciad el canto hermanas y hermanos, de aquesta forma… Gloria in excelsis Paulus…   


jueves, 3 de julio de 2014

Edu Madina, cosecha del 76.


¿Por qué Edu Madina?

Es de mi edad, apenas nos llevamos tres días y tal vez tenga por él la empatía que no siento por los otros candidatos, ya sea por edad o por el contenido de su discurso o actitud.


En algo nos parecemos, y seguramente no sea nuestra mejor aptitud, y es que somos serios. Mucho. Y lo que es peor aun, lo aparentamos. Eso nos hace a veces parecer antipáticos, sosos, o poco accesibles. Vale, admito que hablo principalmente de mi y que Edu no se merece tal definición (aunque alguien me ha hecho ver este paralelismo). Pues lo que queráis, a veces es mejor caer en gracia que ser gracioso. Pero yo no es lo que quiero para el PSOE ni para un hipotético Gobierno.

Edu dio un golpe en la mesa… y ha sido cuando el aparato más ha temblado. Eduardo tuvo que apostar por la Secretaría General condicionada a la consulta de los militantes, cuando posiblemente su deseo hubiese sido ir directamente a las primarias. Primarias que se ha comprometido a mantener si resulta elegido. También ha tenido que lidiar con el trabajo de fontanería y la “nopreferenciaoficialdelaparato”. Aparato que sin embargo se ha dedicado a recolectar avales hasta de forma telefónica y cuyos apoyos y reculadas han resultado sonrojantes.

Edu es víctima del terrorismo y un tío del PSOE. Parece que esto es un pecado para la rancia prensa de la derecha carpetovetónica española, y esto a su vez le ha convertido también en víctima de furibundos ataques de los chicos de la caverna. Para mi esto son  avales no suman en el cómputo, pero algo bueno tendrá si la carcundia le teme, verdad?

Edu es un apasionado de la política. De esa buena política la que hemos conocido muchos, la del PSE, la de la herencia de Ramón Rubial, de esa política socialista de altas miras en Euskadi. Unas esencias que a pesar de sus años en Madrid no ha perdido y que le sirven de referencia, como dejó claro en la presentación de su candidatura junto al busto de Ramón Rubial en el Senado.


Aclaro que esto no es un perfil sobre Eduardo Madina. Es “mi perfil” sobre Edu Madina. Ni mas acertado ni menos que otros. Es mi impresión personal y la que me hizo avalarle (solo por dar un puñetazo en la mesa y cambiar el paso de muchos, ya se merecía optar a la candidatura), porque pienso. También es lo que me hace apostar por él para Secretario General. Confieso que solamente hemos coincidido una vez en persona, fue en Portugalete en un mitin con muchos compañeros y en el que tuve la oportunidad de conocer a su chica, Paloma. También en eso nos parecemos. En el “exotismo” de nuestras respectivas parejas, aunque Paloma de Sevilla e Indira de Barranquilla tal vez sean únicamente parecidas en la rima consonante de su lugar de procedencia.

Por eso. Porque seguramente compartimos horas viendo “La bola de cristal” cada uno en nuestra casa, porque nuestras madres compartieron tiempo de ingreso hospitalario en aquel enero del 76. Porque seguramente celebramos aquellos triunfos del Athletic en los 80 y conocimos siendo unos críos los efectos de las inundaciones del 83. Porque seguramente tenemos mas cosas en común y porque hay que “romper” el tapón generacional de este partido. Alejado de amiguismos, reforzando el compromiso con los viejos ideales que están en plena vigencia y escuchando a nuestros conciudadanos a pie de calle. No tenemos que innovar en muchas cosas, solo llevarlas a la práctica y olvidarnos de tanta retórica.  

Para ello hay que ir abriendo las ventanas, eliminando puertas giratorias, olvidarse del “ahora no toca” y afrontar paso a paso y con coherencia los desafíos que nos esperan. Anteponer los intereses ciudadanos al poder político, dejar de hacer las cosas mal por el bien, supuestamente, del país.


Pues yo voy a votar a Edu Madina. No hago caso de las encuestas que le dan favorito, ni tampoco  me importa hacerlo público. Independientemente del resultado y de lo que acontezca en el Congreso, apoyaré después a quién sea elegido si no es él.

Edu Madina: un tío preparado al que no le están preparando el camino.



lunes, 16 de junio de 2014

Santos sin devotos, o la esperanza de Paz y la equidad en Colombia.

Colombia ha elegido el camino a la Paz. Otra cosa será que lo consiga, pero al menos se ha dado vía libre al reelegido Juan Manuel Santos para seguir trabajando en ello.
No será fácil, como nada lo es en Colombia. Santos, ha sido reelegido en segunda vuelta con un 51% de los votos, frente al 45% ultraderechista (NeoUribista, también pueden llamarle), Zuluaga, con un preocupante 53% de abstención y que hay contado preventivamente con 74 observadores de la OEA.

Y es que nada en Colombia es fácil, la elevadísima abstención en un tema tan importante como es la elección presidencial, no deja mucho margen de maniobra. La izquierda y sectores más moderados han apoyado a Santos aún conociendo sus antecedentes en el Gobierno, con escaso predicamento social, cultural, y de mejora para las clases baja, y dejando una nefasta gestión en la Sanidad con escandalosas gestiones en las EPS y dilapidando el sector público. Todo por la Paz. Y es de elogiar el sentimiento de Estado del Polo Democrático y los progresistas bogotanos de Gustavo Petro. Santos no es solamente el mejor camino a la paz. Es el único que ha dejado la primera vuelta de las elecciones. El camino a una estabilidad crucial en la zona con las relaciones con Venezuela, muy deterioradas tras los gobiernos de Uribe y Chávez.

Y es que no solamente hay dos Colombias, hay muchas y todas divididas. La de la desigualdad entre ricos y pobres. La de Uribe, la guerra y la confrontación, cuyo granero de votos es en zonas del país donde la guerrilla ha estado menos presente sobre el terreno (aunque si con atentados) y que apoyaron a Zuluaga, y la Colombia periférica donde en mis queridos costeños y costeñas han optado por la vía pacífica de Santos.

La excepción puede haber sido Bogotá, donde Petro puede haber decantado la presidencia con su apoyo a Santos. Digno de elogio, pues a pesar de la inhabilitación que ha perseguido al alcalde y exguerrillero y en la que Santos no hizo nada por defenderle, Petro ha optado por una visión de Estado y su apoyo tal vez haya resultado crucial para que Santos haya sido reelegido. En la política hay muchos malos ejemplos y Colombia tiene un puesto de deshonor en ese ranking, pero la Democracia se construye con actuaciones de este tipo que engrandecen la actitud del regidor de la antiguamente llamada Atenas latinoamericana.  

Aunque hay muchas colombias, la pobre, la de los bajos estratos (lamentablemente se siguen clasificando los barrios por estratos en función de la riqueza de sus habitantes), la de los desplazados, la de la periferia, la que tiene el acceso difícil a la educación y a la sanidad y la que le supone un mayor esfuerzo tener que ir a votar, ha optado por el pragmatismo y por dar la oportunidad a Santos, cuya inteligencia política no se discute.

A Santos, por la inteligencia que ha demostrado, puede que pase a la historia por ser el presidente que termine con 50 años de guerra, ojalá lo sea, pero hay que pedirle que además  de las grandes cifras económicas que hacen de Colombia un país próspero a ojos internacionales (no a muchos de sus ciudadanos), empequeñezca las cifras de pobreza, desigualdad, mejore la decrépita sanidad privatizada. La izquierda que lo ha acompañado en el proceso de paz, estará frente a él en el gobierno, recordándole cada día las cifras de esa Colombia del día a día, a la que se le “descuadra” el mes si tiene que arreglar un electrodoméstico, si precisa atención sanitaria especializada, o que cuenta los pesos para comprar una libra de arroz.

Ayer citó a Gabriel García Márquez, con la Colombia que soñaba el desaparecido genio de Aracataca, que todos pensamos, está más cerca, o al menos, no tan lejana como si hubiese ganado el títere de Uribe, Zuluaga. Ojalá esté cerca, así como la Colombia de la equidad que también citó anoche. Y nos encargaremos de recordárselo.